Tu equipo comercial empezó con Salesforce porque era lo que todo el mundo usaba. Hoy pagáis 18 licencias, dos add-ons que nadie tiene claro si se usan y un consultor externo que toca lo que el equipo interno ya no entiende. Y aún así, hay procesos clave que el sistema no recoge: la facturación por proyecto, la integración con el ERP, una operativa de campo que sigue viviendo en hojas de cálculo paralelas.
Esa es la conversación real cuando alguien compara CRM a medida frente a Salesforce. No es una duda teórica entre dos opciones equivalentes. Es una empresa que ya conoce el coste real de mantener un CRM SaaS grande y se pregunta si el desarrollo a medida es una alternativa seria, o solo una promesa de agencia.
Este artículo no vende. Compara las dos opciones de forma honesta y explica cuándo gana cada una.
En qué punto aparece esta decisión
La pregunta nunca aparece el día 1. Aparece cuando la empresa lleva entre dos y cinco años con Salesforce (o HubSpot Enterprise, o Dynamics) y se topa con una de estas tres situaciones:
- El coste por usuario se ha multiplicado porque la plantilla ha crecido o porque los add-ons necesarios para el flujo real ya no son opcionales.
- Hay procesos críticos del negocio que el CRM no modela bien: una operativa multi-sucursal, una facturación recurrente atípica, un mantenimiento técnico, una formación adaptada a normativa.
- El equipo técnico depende de un partner certificado para cualquier cambio, y los plazos y costes de ese partner ya no encajan con la velocidad a la que el negocio cambia.
En ese punto, la empresa empieza a investigar si tiene sentido construir un sistema propio. No para sustituir Salesforce mañana, sino para tener una alternativa real sobre la mesa.
Qué resuelve bien Salesforce (y cuándo es la elección correcta)
Salesforce no es una mala herramienta. Es una herramienta que ha definido el estándar de lo que se espera de un CRM comercial. Para los siguientes casos, sigue siendo la opción razonable:
- Equipos comerciales puros con procesos estándar de pipeline, forecast y reporting.
- Empresas con presencia en varios países y necesidad de un sistema homologado que cumpla auditorías corporativas.
- Organizaciones que quieren un ecosistema enorme de integraciones de tercero ya construidas (marketing automation, soporte, analítica).
- Negocios donde el CRM es el sistema central y todo lo demás orbita alrededor de él.
Si te encajan estos cuatro puntos, casi siempre tiene más sentido pagar Salesforce que construir.
Qué problemas no resuelve bien Salesforce
Los límites aparecen cuando el negocio no es "un pipeline comercial estándar". Algunos ejemplos reales:
- Gestión de activos físicos distribuidos en varias sedes con mantenimientos periódicos por normativa.
- Operativa de técnicos en campo con partes de trabajo, materiales y firmas digitales.
- Carteras de inmuebles o subastas con integraciones específicas con portales del sector.
- Procesos donde el CRM, el ERP y el sistema operativo son la misma cosa para el cliente y separarlos genera dobles altas y errores.
En estos casos, intentar modelar el proceso dentro de Salesforce funciona durante 12-18 meses. Luego empiezan los workarounds, los objetos personalizados que nadie documenta y los procesos que solo entiende una persona del equipo.
Cuándo gana un CRM a medida
Un CRM a medida gana cuando se cumplen al menos dos de estas tres condiciones:
- El negocio tiene un proceso que no es un CRM estándar. No es vender más leads. Es coordinar técnicos, activos, facturación recurrente, formación obligatoria o cartera específica del sector.
- El coste de Salesforce ya es comparable al de construir. Cuando la suma de licencias + add-ons + consultor supera los 30.000-40.000 € al año, el cálculo cambia.
- La empresa quiere ser dueña del sistema. Sin lock-in, sin dependencia de un partner certificado y con acceso al código fuente y a los datos.
En Cero Ideas hemos visto este patrón muchas veces. Salvavidas, por ejemplo, lleva ocho años con un sistema propio que cubre gestión de desfibriladores en todo el territorio nacional, estructura multi-sucursal, mantenimiento técnico, gestión de técnicos en campo y formación adaptada a la normativa de cada comunidad autónoma. Nada de eso encaja en un CRM estándar sin retorcerlo. La inversión inicial estuvo en el rango de 50.000-60.000 € de desarrollo, con una evolución mensual de 1.000-2.000 €.
En otros casos no hace falta empezar de cero. Oportunalia, por ejemplo, ya tenía un CRM inmobiliario que funcionaba. Lo que necesitaba era evolucionarlo con integraciones reales con Idealista y Fotocasa, gestión de subastas y mantenimiento mensual continuo. Construir desde cero habría sido tirar dinero. Evolucionar lo existente fue la decisión correcta.
Costes reales: cuánto cuesta cada opción
Aquí va el número que casi nadie quiere poner por escrito.
Salesforce (rango típico para una pyme española de 15-30 usuarios):
- Licencias Sales Cloud Enterprise: 150 €/usuario/mes aproximadamente.
- Add-ons habituales (CPQ, Field Service, Marketing Cloud Account Engagement): entre 50 € y 200 €/usuario/mes extra según módulo.
- Implantación inicial con partner certificado: 20.000-80.000 € según alcance.
- Mantenimiento del partner: entre 1.500 € y 5.000 €/mes.
Traducido: una pyme de 20 usuarios con un par de add-ons paga fácilmente entre 60.000 € y 100.000 € al año, sin contar la implantación.
CRM a medida con Cero Ideas (rangos reales):
- Auditoría inicial: 1.500-3.500 €.
- MVP funcional en 3-4 meses: 6.000-15.000 €.
- CRM a medida completo en 6-9 meses: 15.000-40.000 €, con casos complejos que llegan a 60.000 €+.
- Evolución mensual: 400-1.500 €/mes, hasta 2.000 €/mes en sistemas con mucha operativa.
- Licencias por usuario: 0 €. Los usuarios no se cobran.
A dos años vista, la diferencia se nota. Y, sobre todo, el segundo año del CRM a medida cuesta una fracción del primero. En Salesforce no.
Diferencias estructurales más allá del precio
Hay tres diferencias que importan más que el coste y que casi nunca se ponen en la mesa:
Propiedad del código y de los datos
Con un CRM a medida, la empresa es dueña del código fuente y de la base de datos. Si mañana quiere cambiar de proveedor, se lleva el sistema. Con Salesforce, los datos son recuperables pero el sistema no: lo que has construido encima vive en su plataforma.
Modelo de evolución
Salesforce evoluciona en su roadmap, no en el tuyo. Si necesitas una funcionalidad muy específica, esperas a que el partner la implemente como objeto personalizado o pagas un add-on. Un CRM a medida evoluciona al ritmo del negocio: si el mes que viene cambia un proceso, el sistema cambia con él.
Quién toma las decisiones técnicas
En un proyecto a medida con un equipo cercano, hablas con quien decide y construye. No hay capa intermedia de comerciales, gestor de cuenta y consultor externo. Esto importa más de lo que parece cuando el plazo aprieta.
Recomendación según tipo de empresa
Resumido sin diplomacia:
- Empresa con equipo comercial puro de menos de 15 personas y procesos estándar: Salesforce, HubSpot u Odoo. No construyas. No tiene sentido.
- Empresa con un proceso que ya hoy no encaja en un CRM estándar: empieza por una auditoría y valora un desarrollo a medida. El retorno aparece en el segundo año.
- Empresa que ya tiene Salesforce y paga más de 50.000 €/año en licencias + partner: el cálculo de migrar a un sistema propio o híbrido empieza a tener sentido. Mide antes de mover.
- Empresa de servicios profesionales con operativa específica del sector (asesorías, despachos, clínicas, inmobiliarias): casi siempre gana un sistema propio o un CRM para empresas de servicios adaptado al sector.
El error más caro es el intermedio: quedarse en Salesforce "hasta que algún día migremos" y, mientras tanto, seguir pagando licencias y workarounds. Esa indecisión cuesta más que cualquiera de las dos opciones.
Cómo decidir sin equivocarse
Antes de tomar la decisión, conviene tener tres cosas claras:
- El coste real anual de Salesforce hoy, sumando licencias, add-ons, partner y horas internas de personas que dan soporte al sistema.
- Los tres procesos del negocio que peor encajan en el CRM actual, descritos en concreto y no en abstracto.
- El plan de evolución a 24 meses: qué cambios se esperan en operativa, plantilla y modelo de negocio.
Con esos tres datos, una auditoría seria te dice en una semana si construir tiene sentido o no.
Conclusión
La pregunta no es "¿qué es mejor, CRM a medida o Salesforce?". La pregunta es "¿qué encaja con el negocio que tengo y con el que voy a tener en dos años?". Salesforce es la respuesta razonable para procesos comerciales estándar y plantillas grandes con presupuesto holgado. Un CRM a medida es la respuesta razonable para empresas con operativa específica, presupuesto entre 15.000 € y 60.000 € y voluntad de ser dueñas del sistema.
Si estás en ese punto y quieres una valoración honesta de cuál de las dos opciones encaja con tu caso, escríbenos. En una primera conversación, sin propuesta comercial, te decimos si tiene sentido construir o si la respuesta correcta es quedarte donde estás.
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